Madre: Amor infinito

Madre: Amor infinito


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El segundo domingo del mes de mayo, se celebra el día de la Madre, momento especial para honrar a esa hermosa mujer que nos dio la vida y que cada día nos entrega su existencia por completo, sin importar sacrificio alguno.

El día de las madres, coincide con el mes dedicado a la Virgen María, mujer ejemplar a quien se le entregó una misión divina, engendrar y criar a Jesús, su primogénito hijo, quien vino a salvar a toda la humanidad, entregando su vida por todos nosotros.

La madre es un ser único, privilegiado por Dios, al otorgarle el don divino de dar vida. Sencillamente el hecho de ser mujer, le inyecta esa pasión especial, por dar lo mejor de su existencia, a sus hijos, sin importar los sacrificios que deba hacer, el bienestar de ellos esta por encima de su propia vida. La abnegación de una madre es infinita. Aunque sus hijos se conviertan en adultos, siempre serán sus niños que hay que proteger.

El rol de madre, es una experiencia de vida que entrena a la mujer para muchas profesiones, puede ser: maestra, doctora, enfermera, sicóloga, recreadora, cantante, bailarina, amiga, decoradora de fiestas, repostera, en fin, la conciencia de la mujer se apertura a todo conocimiento, para aprender todo aquello que sea necesario para la crianza y felicidad plena de sus hijos. La mujer logra equilibrar ser madre, con las responsabilidades del hogar, del trabajo y la profesión.

Los hijos debemos honrar y valorar a nuestras mamas, no esperar el “Día de la madre” para manifestarle cariño y amor, o simplemente obsequiarle un regalo, para cumplir con la acostumbrada fecha.

Debemos agradecer a Dios cada día, por el ser humano que nos regaló como madre, esa noble mujer que nos llevó nueve meses en su vientre, para darnos la bendición de traernos al mundo, criarnos con dedicación y lucha, formarnos con principios y valores, despojándose de sus gustos para entregarse por completo a nosotros.

Debemos ser especiales con nuestras madres los 365 días del año, son seres insuperables que pasan por nuestra vida una sola vez y cuando ya no están en este plano terrenal, su ausencia duele desde lo más profundo del alma, sin embargo, seguiremos sintiendo su amor y protección infinita, porque el cariño de una madre no tiene barreras, aun después de la muerte, ese hilo maternal siempre se mantiene inmutable en la memoria y el corazón de sus hijos.

Valora a tu madre, abrázala, manifiéstale tu amor por ella, entiéndela en sus momentos difíciles, acompáñala, apóyala cuando mas te necesite, sostenla en los momentos de enfermedad, escucha sus consejos, entiende que al igual que tu, ella es un ser humano con virtudes y defectos. Agradece a Dios por la madre que tienes.

El amor maternal es genuino, desinteresado, verdadero, todo lo puede y todo lo perdona.

Dios bendiga a todas las madres del mundo. Feliz día de las madres.

Abog. Nilmary Boscan Maldonado.

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