Los adolescentes cada día se embriagan más

Los adolescentes cada día se embriagan más


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Los adolescentes cada día se embriagan más

Desde los 12 años de edad los jóvenes están consumiendo esta bebida, incrementando los índices de dependencia que produce más de 200 enfermedades mortales

El consumo de alcohol en los adolescentes se ha triplicado en la última década. Desde los 12 años de edad se está comenzando a ingerir esta bebida cuando la edad permitida en el país para beber es a los 18 años, así expone Ricardo Montiel, pediatra especializado en medicina del adolescente.

Según el experto, jóvenes de 5to y 6to grado consumen alcohol en las fiestas producto de la presión por ser “popular” o por querer copiar las conductas que observan en sus hogares. “Los adolescentes están copiando a sus padres, quienes ven en el alcohol una manera de salir de sus problemas”, explica.

Consecuencias

La dependencia es el primer efecto que puede producir el exceso de consumo de esta bebida.

“El alcohol produce el efecto de dependencia a largo plazo. La persona se puede volver dependiente en días, semanas, meses o años y una vez que llega a ese punto no puede curarse”, acota Montiel.

Esta dependencia puede causar más de 200 enfermedades como gastritis, alucinaciones, sicosis, úlceras gástricas, cáncer de colon, de hígado o de garganta e incluso el especialista comenta que posiblemente pueda causar cáncer de mama.

Según datos publicados en el 2015 por la Organización Mundial de la Salud, cada año se producen 3,3 millones de muertes en el mundo debido al consumo nocivo de alcohol, “lo que representa 5,9% de todas las defunciones”, añade el informe.

Montiel asegura que la dependencia al alcohol es la más frecuente. “Si la comparamos con la dependencia a la marihuana o a la cocaína todavía sigue estando por encima de estas adicciones”.

Bastan 2 tragos

Por otra parte, explica que un trago equivale a ocho onzas del alcohol, es decir, un vaso grande aproximadamente. “Una persona que consuma esa cantidad y pese menos de 70 kilogramos experimentará los efectos de la bebida como por ejemplo la capacidad de respuesta de reflejo al manejar”, asegura.

Esto quiere decir que con dos vasos de cerveza un adolescente ya se puede embriagar. Hay que resaltar que la ingesta de comida retarda la absorción de la bebida pero no la elimina del torrente sanguíneo por lo que de igual manera se producen los mismos efectos los cuales comienzan luego de 10 a 15 minutos del primer trago y duran aproximadamente de 6 a 8 horas hasta que el hígado y el riñón elimine la sustancia.

No tiene cura

Esta enfermedad no tiene cura. Los receptores del cerebro se activan después de ingerir alcohol. Una vez que esto sucede, esa parte del cerebro predomina sobre las demás, “se desarrollan áreas del cerebro que estaban en hibernación y no se pueden controlar. La estructura normal de neurotransmisores cambia”.

Montiel cataloga esto como una tendencia que tiene mayor número de enfermos crónicos por el fácil acceso a estas bebidas pese a las limitaciones legales para los menores de edad.

El Universal

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